SARMIENTO ESCRITOR
Como Proteo - el legendario rey egipcio- Domingo Faustino Sarmiento fue "uno y muchos hombres". - un ser humano único en el que se sumaron distintas facetas (fue maestro, político, periodista, militar, escritor).En este último aspecto nos detendremos, comenzando por dejar sentado que fue el más prolífico e inquietante de los escritores del siglo XIX, muy cercano a otros proscritos románticos de la generación del 37. Según Ricardo Rojas es un "escritor militante que improvisa bajo el apremio del día"; un prosista didáctico cuyos escritos tienen un propósito social inmediato", "un periodista de genio que eleva a categoría estética su funci6n"; tiene "sinceridad pasional" e "ingénita aptitud literaria"; "relata con prodigiosa animación y tiene momentos dignos de Cervantes en la narración de las anécdotas" ,"describe con pasmosa exactitud, y logra cuadros dignos de Chateaubriend en la pintura de retratos y paisajes; " Fue un biógrafo admirable y, sobre todo un biógrafo de sí mismo". En la copiosa producción de Sarmiento, "Recuerdos de provincia', (obra a la que voy a referirme especialmente) comparten con el "Facundo" las preferencias de la fama. La escribió en Chile, en 1850 con el propósito de defenderse de los ataques de sus compatriotas que no lo conocían bien. Y así fue siempre: Sarmiento se defiende y también ataca a sus enemigos; y lo hace con pasión y fundamento. Aun hoy nos hacen vibrar sus diatribas contra Rosas, a quien critica acerbamente en cuanta oportunidad se le presenta. El libro es su propia historia y la historia de otros personajes de nuestra patria, por eso adquiere un valor documental. Por eso está dividido en dos series de artículos.
En el prólogo ("A mis compatriotas, solamente ") figuran dos epígrafes. El primero es de Shakespeare y el segundo - con el que logra definirse asimismo- pertenece a Montaigne: -"Decir de sí mismo menos de lo que hay, es necedad y no modestia; tenerse en menos de lo que uno vale, es cobardía y Pusilanimidad..." Después del fragmento titulado Las Palmas habla de Juan Eugenio Mallea, activo soldado que llegó de - Perú en 1552 y se casó con la hija de un cacique que le dio varios hijos. Recuerda la fundación de la ciudad de Mendoza por el capitán Pedro del Castillo (1561) y la de San Juan de la Frontera (1562) por Juan Jufre. Los primeros habitantes de esta ultima fueron los Huarpes, que se distribuyeron en distintos valles, labraban tierra, vivían de la pesca, del maíz, de la caza de guanacos y eran buenos rastreadores ( de ellos desciende el famoso Calibar). El historiador Ovalle (jesuita chileno) habla de una gramática y de un libro de oraciones cristianas en idioma huarpe, pero ya nada queda de ello. Cuando alude a los Sayavedras, que eran bandidos y peleadores, Sarmiento expresa: -" Ay, los hijos que se están educando en la escuela de los mueras y de la violencia " Un fragmento medular e insoslayable es el que presenta la historia de los Albarracines (nombre derivado del de un jeque sarraceno: Al Ben Razin).
Sabemos que Albarracin era el apellido de su madre. Los Albarracines en San Juan tenían en alta estima su alcurnia y hubo entre ellos grandes valores, incluso algunos frailes que fundaron el convento de Santo Domingo. Hace una digresión para referirse a Rosas, "el verdugo de la pobre Confederación ", y al brutal asesinato de Camila O Gorman. Afirma que Rosas es discípulo del doctor Francia y de Artigas, y el heredero de la inquisición española, porque persigue a los hombres de saber y a los extranjeros. Y alude a la divisa colorada, recuerdo de la que el emperador Tiberio mando a usar obligatoriamente en su retrato. Rosas es un bárbaro, escribe. Hay que seguir el ejemplo de Inglaterra, Francia y Estados Unidos pues en esos países no existe " restaurados de las leyes ni estúpido héroe del desierto". Otro capítulo fundamental es el que dedica a los Oro: fray Justo Santa María de Oro, fraile dominicano que actúo con Laprida en el Congreso de Tucumán; Domingo de Oro, bello de aspecto, buen jinete y mejor orador, sabedor de muchas historias que refería con gracia; y José de Oro - presbítero extravagante y desenfadado- maestro y mentor de Sarmiento de quien este aprendió el amor al estudio, a la vida publica, a la libertad y a la patria. Nos confiesa: - "Salí de sus manos con la razón formada a los 15 años, valentón como el, insolente contra los mandatarios absolutos, caballeresco y vanidoso, honrado como un ángel, con nociones sobre muchas cosas y recargado de hechos y de recuerdos y de historias Su alma entera transmigro a la mía". Sarmiento lo quería como a un padre; en San Francisco del Monte (San Luis), ambos fundaron una escuela, donde el joven enseñaba a muchachos mayores que él. Y en esa época, estudio ingeniería durante 3 meses. Pero Sarmiento tuvo que separase de su maestro cuando el padre va a buscarlo para que vuelva a San Juan y de allí, para que viaje a Buenos Aires a completar su educación. Siente indignación y tristeza por este alejamiento, pero obedece. Tiempo después, en 1836, José de Oro - que recurría a la bebida para aliviar los dolores de su cuerpo enfermo- fallece. Nunca olvidaría Sarmiento a ese buen luchador "campesino".
Otro pasaje amplio es el que consagra al historiador deán Gregorio Funes (1749-1829), educado por los jesuitas, también orador y aficionado a las letras, doctorado en España en la época de Carlos III. En Córdoba, nuestra provincia, se destaca como educador progresista. Hombres brillantes como el poeta Juan Cruz Varela y el doctor Alsina se formaron con el Dean Funes , que fue bastante combatido por difundir ideas de Voltaire, Rosseau, D´Alambert. Tampoco falto quien lo acusara de plagiarlo y de haber vivido cierta historia amorosa Estas evocaciones de gente tan importante en la historia de nuestra patria finalizan con las líneas que dedica al obispo de Cuyo, José Manuel Eufrasio de Quiroga Sarmiento, tío de nuestro prócer, a quien le enseño a leer a los 4 años de edad y lo convirtió en su monaguillo. A partir de aquí, comienza la parte específicamente autobiográfica de la obra, con los capítulos titulados: Historia de mi madre, El hogar paterno, Mi educación, La vida publica y Chile, de lectura imprescindible para conocer mejor la personalidad de Sarmiento.
Pero, antes de referirme a esos capítulos me gustaría puntualizar otras características sobresalientes de SARMIENTO escritor, alabado en ese aspecto no solo por críticos argentinos y de otros países de América sino también de autores de la talla de MARCELINO MENENDEZ y PELAYO y de MIGUEL de UNAMUNO ( a pesar de ser españoles).- Impenitente autodidacto, SARMIENTO tiene un estilo inconfundible: admirable por la emoción y la fuerza con que se expresa, por la fluidez de su prosa narrativa y descriptiva, la riqueza de vocabulario ( incluida voces técnicas o extranjeras oportunamente empleadas).- La pasión por exponer sus ideas lo lleva muchas veces a ser verborrágico, a redactar períodos extensos propios del estilo cervantino.- " Escribo como medio y arma de combate -se justificaba- que combatir es realizar el pensamiento". Seguramente de su práctica del periodismo le surge esa preferencia por el discurso persuasivo, esa necesidad de convencer, de instar al lector.- Recurre con frecuencia a citas y anécdotas que ilustran sus historias, aunque ello implique caer en disgresiones que provocan cierto desorden y desorganización pero en todo hombre de genio hasta los defectos resultan agradables.- Son abundantes y precisas las referencias geográficas que da (era la geografía su materia preferida) y no pierde oportunidad -como ya señale- de criticar a sus enemigos (especialmente a Rosas) y también de exaltar la figura de la mujer (sobre todo a su madre). Este transgresor nato, incluso en cuestiones de gramática, hace observaciones sobre el idioma de épocas anteriores (siglo XVII, por ejemplo). Como ávido lector que fue, demuestra sus conocimientos sobre lenguas, sobre filosofía, historia, literatura y mitología. Por las paginas de este libro se van sumando nombres que corroboran esta apreciación que hago: San Agustín, Cervantes, Dante, Shakespeare, Chateaubriand, los iluministas franceses, Lamartine, Walter Scott, Dumas, Pascal, Silvio Pellico y muchisimos otros. También se refiere a pintores como Velazquez, Murillo, Rafael y Zurbaran. Jorge Luis Borges, que escribió un prologo para esta obra (Emecé, 1944),entre otros conceptos, dice. "Recuerdos de Provincia es un libro riquísimo; en ese caos venturoso es dable encontrar hasta páginas antológicas
Es el documento de un pasado irrecuperable. El examen de este libro demuestra que la crueldad no fue mayor mal de esa época sombria. El mayor mal fue la estupidez, la dirigida y fomentada barbarie, la pedagogia del odio, el regimen embrutecedor de divisas, vivas y muertas. Sarmiento ejecuta la proeza de ver históricamente la actualidad de simplificar e intuir el presente como si ya fuera el pasado. Ve su destino personal en función del destino de América. Ningun espectador argentino tiene la clarividencia de Sarmiento. No hay una de sus frases, examinada, que no sea corregible; cualquier hombre de letras puede corregir sus errores; cualquiera puede corregir lo escrito por el; nadie puede igualarlo". Hasta aquí, Borges, que tambien le dedica un hermoso poema. La historia de mi madre es uno de los capitulos medulares de este libro. (con datos que de alli extraemos y otros que agregamos, conviene dar un rapido pantallazo sobre la familia de Sarmiento, que seria motivo de otra charla) Dice Sarmiento que "la madre es para el hombre la personificacion de la Providencia, es la tierra viviente a que adhiere el corazon, como las raices al suelo. Para los efectos del corazon no hay madre igual a aquella que nos ha tocado en suerte. La mia es digna de los honores de la apotesis". Era una mujer muy trabajadora aun despues de los 76 años, el verdadero sosten del hogar; tenia parientes ricos pero no la ayudaban. Su padre, don Jose Clemente Sarmiento, era un joven apuesto; peon y arriero que colaboraba con las tropas de la patria y por eso viajaba mucho. Doña Paula era una mujer muy especial, que sabia leer y escribir en su juventud, de inteligencia clara y habil para las costuras y labores, de fe genuina y admirable sentido comun. Asi traza Sarmiento su retrato fisico: -" Mi madre en su avanzada edad conserva apenas rastros de una beldad severa y modesta. Su estatura elevada, sus formas acentuadas y huesosas, apareciendo muy maracados en su fisionomia los juanetes, señal de decision y de energia, he aquí todo lo que de su exterior merece citarse, sino en su frente llena de desigualdades protuberantes, como es raro en su sexo". (retrato en los libros)
En Mi educacion, expresa Sarmiento: -" A la historia de la familia se suceden como teatro de accion y atmosfera, la historia de la patria". Y estos apuntes biograficos recorren esa historia: alude a "esta pobre America del Sur" y a "nuestros padres" de 1810 (su padre seguia la causa de la revolucion), pasa a la Escuela de la Patria, recuerda a sus primeros maestros, la lectura de tempranos "librotes abominables" que le dejaron ideas confusas, a condiscípulos inteligentes que lo aventajaban (Aberastain, entre otros ) algunas de sus diabluras ( "me escabullia sin licencia "), la injusticia que sufre por no haber logrado una beca en epoca de Rivadavia. Habla asimismo de sus juegos preferidos: dibujaba, copiaba caras, hacia santos y soldados de barro ( no tuvo trompos, ni pelotas, ni cometas). Integraba un grupo con algunos muchachones bastante pendencieros ("Barrilito", "Piojito", "Velita", "Chuña", y otros): Despues de esta digresion, retorna al tema de sus estudios, que fueron muchos y variados y en distintos puntos del pais: Cordoba, San Luis; Buenos Aires. Estudia matematicas y agrimensura con el ingeniero Barreau, la historia de Grecia y Roma de memoria, lee con pasion aunque desordenadamente, aprende idiomas extranjeros (frances, ingles, italiano), filosofia e historia durante dos años. En fin, que a los 30 años ya estaba maduro; corria 1841, cuando vuelve a Chile, donde los alumnos de los colegios lo trataron con desden, pero el se sentia mejor preparado. En el capitulo La vida publica, cuenta que a los 16 años conoció la carcel, pero salio de alli con opiniones politicas formadas, sin aceptar la resignacion y el abatimiento. Ya demuestra su carácter fuerte y su filiacion de unitario lo lleva a alistarse en las tropas que luchaban contra Facundo Quiroga. Joven imberbe de 18 años, pero lleno de entusiasmo, sirvio al General Paz, y su padre, don Clemente, los seguia como angel tutelar. En un momento, se refiere a la ferocidad del cura Aldao y recuerda al ilustre Laprida, a quien vio antes que lo asesinaran. Termina hablando de Benavídez, personaje peligroso en quien Rosas se apoya, que se rodeo de gente oscura (jugadores y borrachos), Benavídez hace encarcelar a Sarmiento; entonces su madre y sus hermanas se dirigen hasta la casa de este tiranuelo para pedir por el preso. Finalmente, en términos muy duros. Sarmiento se refiere a. su enemigo de siempre:- " Rosas está ya desahuciado! Su cuerpo es un cadáver tembloroso y desencajado. El veneno de su alma esta royendo el vaso que la contiene y vais a oírlo estallar luego para que la podredumbre de su existencia deje lugar a la rehabilitacion de la moral y de la justicia, a los sentimientos comprimidos por tantos años".
El otro fragmento importante se títula Chile. En 1840 se refugia nuevamente en el país vecino. Pasa por los baños de Zonda y escribe su famosa frase bajo un escudo de armas de la república: "On ne tue point les idées". En 1841 escribe en el "Mercurio" contra Rosas, y los argentinos lo aplauden. Conoce al gramático Andres Bello y al ministro Manuel Montt, con quien la- brara una solida amistad y quien le aconseja que viaje a Europa. Se refiere a la misión de la prensa: - "son raros los casos en que un escritor puede imprimir a una sociedad su pensamiento propio; pero es condicion de la prensa tomar de la sociedad las ideas que estan en germen e incubarlas, animarlas y allanarles el camino para que marchen..." Y sostiene que "el espiritu de los escritos de un autor, cuando tiene un carácter marcado, es su alma, su esencia", En este punto podría, intercalar un pensamiento de Ernesto Sabato (mas porque estamos analizando "Recuerdos de Provincia"): -"En el sentido más profundo, toda creación artística es autobiográfica porque el alma del artista imprime una marca a la obra". A estas dos series -la de biografías y la de autobiografías- se agregan otros títulos que mencionaré escuetamente:
- Al volver al tema de la prensa, en Diarios y publicaciones periódicas, Sarmiento asegura que los diarios constituyen, la respiración cotidiana de un pais. Los tiranos se apoderan de ellos, los prohiben. Expresa; que Rosas pagaba diarios en varios países para que lo defendieran (Uruguay, Brasil, Francia); le temía mas a la prensa que a las conspiraciones, porque estas se ahogan en sangre, los textos no. Finalmente, hace un listado de sus publicaciones en 1839, "el Zonda" en San Juan, en 1841 escribe en "El Mercurio y "El Nacional" de Chile (uso el seudonimo de "Un teniente de artilleria"); entre 1842 y 1845 emprende la redaccion de "El Progreso", en Chile, con Vicente Fidel Lopez, y redacto "El Heraldo Argentino" para combatir a Rosas; entre 1846 y 1847 escribio "El comercio del Plata" y en diarios de Brasil y Francia. En 1849 publico "La cronica" donde trataba diversos temas.
- Tambien hace un listado de Folletos, en los que incluye temas de educacion, metodos de lectura, silabarios, instrucciones a los maestros y hasta la cria del gusano de seda y programas de estudio.
- A continuacion se refiere a otros Libros publicados, como "Civilazacion y barbarie", "Viajes por Europa, Africa y America", ya Traducciones efectuadas ("Conciencia de un niño", "La vida de Jesucristo", "Manual de la historia de los pueblos", "Vida de Franklin").
- Y finaliza con Casas de educacion, donde una vez mas arremete contra Rosas calificandolo de "estupido malvado" y acusandolo de haber cerrado escuelas y degollado u obligado al exilio a hombres valiosos ya que a los tiranos les conviene la ignorancia; hizo estragos y arraso con todo A este accionar condenable, Sarmiento opone su obra constructiva: fundo escuelas, realizo una labor importante como maestro, trabajo por la Argentina y por América y combatió la tiranía y la fuerza bruta.
Creo, en fin, que en esta obra- "Recuerdos de Provincia"- esta Sarmiento de cuerpo entero; mas de alma entera, con sus recuerdos de infancia, sus afectos profundos, sus odios, sus preferencias, su accionar multifacetico, sus verdades y sus ideas, su reconocida inmodestia, sus rebeldias y pasiones, su aspereza y su ternura Acierta Paul Gauguin cuando considera que "la obra de un individuo es la explicacion de ese individuo".
Y elijo tambien- para rubricar estas palabras que he escrito- un pensamiento del poeta Walt Whitman, que bien puede aplicarse al Sarmiento escritor y su obra "Recuerdos de Provincia":" Camarada,esto no es un libro,quien vuelve sus hojas,toca un hombre".
Nota: Este es el texto de la conferencia pronunciada por la Profesora MARCELA CIRUZZI, en la CATEDRA ARGENTINA SARMIENTO DE SOCIOLOGIA E HISTORIA como miembro de número del INSTITUTO SARMIENTO de SOCIOLOGIA e HISTORIA, en el MUSEO HISTORICO SARMIENTO (Buenos Aires.Argentina)
Buenos Aires, 29 de octubre de 1999
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